miércoles, 30 de junio de 2021

SOY REPUBLICANO

Artículo escrito por: A PASO FIRME

   Me atreveré a realizar un ejercicio quizás políticamente incorrecto, pero lo haré, porque muchos con matices más o menos creo que también lo sienten, pero no lo expresan, el mismo puede contener involuntarias omisiones o imprecisiones, pero sin duda los considero la base de cualquier modelo de sociedad sustentable.

Quienes estamos por defender activamente las ideas de la libertad en nuestra patria y la nación a la que pertenecemos, debemos defender y promover como mínimo aceptable:

·       El derecho a formar a nuestros hijos en un ambiente libre de ideologías, la patria potestad sobre nuestros hijos no puede ser entregada al Estado.

·       El Estado de Derecho, como concepto básico de las relaciones que regulan el actuar de los habitantes de una nación y entendido como el establecimiento de la protección del individuo contra la coacción arbitraria de unos u otros y particularmente del Estado respecto de sus habitantes.

·       Un modelo económico que entendemos debe ser mejorado, pero no desmantelado.

·       La propiedad privada, entendida como un concepto económico y del ámbito legal, un derecho a disponer libremente del fruto de lo alcanzado como resultado de nuestro esfuerzo.

·       Valores morales y éticos obtenidos del proceso formativo en el seno de la familia y consistentes con las normas y principios aceptados por la mayoría de la sociedad.

·       Una educación de calidad con contenidos acordes a las necesidades de formación en términos culturales, éticos, cívicos, humanistas y científicos, bajo un ambiente de mutua disciplina y respeto, con profesores desideologizados y objetivos.

·       La libertad de culto, entendida como un derecho por el cual una persona adhiere voluntariamente a una creencia religiosa.

·       La existencia de nuestras FF.AA., profesionales, permanentemente capacitadas y dotadas de los suficientes elementos tecnológicos, no deliberantes y siempre vigilantes respecto de la posible amenaza de fuerzas o intereses extranjeros que pongan en riesgo nuestra soberanía.

·       Una policía con altos estándares de probidad y absolutamente profesional, tecnológicamente equipadas, orientada a brindar seguridad en todo el territorio nacional y con acciones prioritariamente preventivas y capaces de resguardar el orden, la paz y el respeto a las leyes y el Estado de Derecho, eficientemente responsivas y disuasivas, con apego irrestricto a la defensa de los derechos humanos principalmente de quienes son afectados directa o indirectamente por la acción delictual, vandálica o terrorista.

·       La recuperación de todos los espacios públicos para un desplazamiento verdaderamente seguro, en un ambiente libre de drogas, delincuencia, vandalismo y terrorismo.

·       Un Estado orientado principalmente a garantizar la seguridad y justicia objetiva de todos quienes habitan la nación, capaz de impulsar el libre emprendimiento y fijar reglas claras y sustentables en el tiempo para el libre desempeño de las actividades económicas, profesionales, culturales y sociales, promotor de iniciativas de inversión nacional y extranjera con políticas estables y de largo plazo.

·       Un Estado lo más acotado en términos de reparticiones públicas, con funcionarios profesionales reclutados por mérito, técnica y profesionalmente destacados, capacitados y evaluados permanentemente en términos de sus competencias profesionales y salud mental efectivamente compatibles con el cargo que desempeñan.

·       Un Estado proactivo en la defensa permanente de nuestros emblemas, cultura y costumbres.

·       Un Estado capaz de anticiparse al establecimiento de redes de prostitución de menores, redes de narcotráfico y corrupción en cualquier nivel de la sociedad, capaz de combatirlo eficientemente y de aplicar a través de la justicia sanciones duras y ejemplificadoras.

·       Un Poder Judicial verdaderamente independiente y objetivo, entendiendo que 4 cosas corresponden a un Juez, escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.

·       Un Poder Legislativo compuesto por personas intachables en el más amplio sentido, honestas y orientadas a legislar conforme a demandas reales de la sociedad, con estricto apego a la Constitución, exentos de beneficios y con rentas acordes a la realidad del país.

·       Libertad con responsabilidades, comprendido aquello como el reconocimiento que la calidad de una democracia se mide por el grado de libertades que dispone y promueve para sus habitantes.

·       Funcionarios públicos honestos y diligentes que comprenden que a la vida pública se va a servir y no a buscar honores ni mucho menos beneficios.

·       El ejercicio de la democracia participativa en todo tipo de elecciones populares, donde efectivamente el voto es inobjetablemente representativo de la voluntad popular, sin convenientes acomodos para representaciones incapaces de lograrlo por mérito de sus candidatos y con mínimos de participación que determinen resultados incuestionables en términos de legitimidad y representatividad.

·       Como resumen de lo anterior, el concepto de ciudadanía comprendiendo que ella tiene tres partes indisolubles; uno no es ciudadano si no posee todas y cada una de esas tres partes.

o   La primera es la civil, que se compone de los derechos para la libertad individual: libertad de la persona, de expresión, pensamiento y religión, derecho a la propiedad y a establecer contratos válidos y sustentados en el derecho a la justicia.

o   La segunda, la política, entendida como el derecho a participar en el ejercicio del poder político: el derecho del ciudadano a elegir y ser elegido.

o   La tercera es el elemento social, que abarca desde el derecho a la seguridad y a un mínimo de bienestar económico, al de compartir plenamente la herencia social y vivir la vida de un ser privilegiado, conforme a los estándares predominantes en la sociedad.

Este mensaje ha sido suscrito en positivo, orientando con ello las energías para conseguirlo, difundirlo, promoverlo y alcanzarlo.

martes, 29 de junio de 2021

IGUALDAD, DERECHOS Y DIGNIDAD


Artículo escrito por: A PASO FIRME

    Tres son los conceptos más recurrentes de los que se ha apoderado un sector político para generar una caja de resonancia lo suficientemente ruidosa y con ello crear un eco importante en parte de la población; si bien comprendo que el análisis de cada uno de ellos daría para una extensa exposición, intentaré ser muy breve.

    El primero de ellos es la igualdad, principio del que existen varios tipos y entre los más abusados está la igualdad social, igualdad ante la ley y la igualdad de género.

    La igualdad social es la que supone un reconocimiento de las oportunidades que se deben generar en una sociedad, sin que ello signifique discriminación de unos por sobre otros.

    Igualdad ante la ley, principio que por cierto está claramente determinado en la constitución y donde se establece meridianamente claro que no hay persona ni grupos de privilegio en Chile, donde no hay esclavitud y donde hombres y mujeres son entonces iguales frente a la ley.

    Igualdad de género, principio bajo el cual un hombre y una mujer cobren lo mismo por el mismo trabajo, ambos tengan los mismos derechos y se les trate con la misma dignidad.

    Es en este último principio donde afloran otros 2 principios, el de los derechos y el de la dignidad.

    En tanto los derechos son un conjunto de principios y normas por lo general inspirados en la justicia y el orden y que por tanto regulan las relaciones humanas en términos de asegurar garantías explícitas, por ejemplo al derecho a la vida en términos humanos y el derecho a la presunción de inocencia en términos jurídicos y legales; por otra parte está la dignidad, que es esa cualidad asociada al respeto que se le debe otorgar a cualquier ser vivo a fin de evitar que se le humille o degrade. 

    He aquí entonces el caldo de cultivo perfecto que ha venido elaborando la izquierda chilena desde hace al menos 40 años, en efecto, es a mi juicio que a partir de los años 80's donde a raíz del establecimiento de un sistema económico liberal de mercado que dio paso a un crecimiento sostenido por los mismos 40 años siguientes y que a pesar de la grave crisis económica del '82 supo salir adelante, es ahí que se comenzó a incubar un malestar social que ha sido muy bien aprovechado por un sector político que retornó masivamente a fines de los 80's al país luego de un largo período de exilio y que con ello fue copando y ocupando posiciones en centros de pensamiento, colegios, universidades, organismos estatales, organizaciones sindicales, poder judicial y que adicionalmente como resultado del retorno a la democracia derivó en que muchos fueran elegidos popularmente para llegar al congreso, sin dejar de mencionar a Ricardo Lagos Escobar y Michelle Bachelet Jeria, ambos exiliados y que terminaron siendo presidentes de la nación. Este trabajo se inició silenciosamente y con ello comenzaron a agitar las aguas en los sectores más necesitados y de menores recursos, por tanto además y como consecuencia de lo anterior, menos preparados en términos de educación y formación, con todo lo anterior comenzaron a apuntar con el dedo a empresarios que hicieron fortuna con este nuevo modelo económico, resultado del laboratorio apoyado activamente por EE.UU., de la mano de Milton Friedman como referente principal y el departamento de economía de la Universidad de Chicago.

    A pesar de los múltiples avances en términos de superación de la pobreza como país y con índices que son indesmentibles en términos del éxito alcanzado, fueron quedando atrás algunos y es eso lo que aprovechó la izquierda para exacerbar ánimos, plantar la semilla de la división y la eterna lucha de clases, sume a lo anterior que en términos políticos fue Michelle Bachelet quién en su segundo mandato presidencial decidió gobernar con un conglomerado tan amplio que abarcó desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista.

    No nos extrañemos hoy que la izquierda se haya apoderado de 3 principios que han horadado profusamente nuestra sociedad, igualdad, derechos y dignidad son las banderas de lucha que hoy abrazan y con ellas hacen ingentes esfuerzos para demoler hasta los cimientos todo rasgo de una sociedad capitalista y neoliberal para llevarla a las antípodas en el marco de una nueva con carácter de socialismo  estatista, que pretende hacer crecer al Estado al punto de seguir convirtiéndolo en un animal enorme y lleno de grasa, nido protector parásitos y mediocres sin el mínimo de meritocracia, un modelo completamente anti neoliberal, que nos transformará económica, social, cultural y políticamente. 

    Es a partir de este nuevo modelo que la oferta de socialistas, comunistas y frente amplistas pretende ofrecer igualdad, pero en la pobreza, derechos pero sin responsabilidades y una dignidad que expele un hedor repugnante, sume a ello una irresponsable migración principalmente ilegal propiciada también por la izquierda bajo el amparo de los Jesuitas que son otros zurdos con sotana y que nos azotan de manera implacable y que sólo menciono a nivel de título para revisarlo en otro análisis, en suma, nos ofrecen un modelo inviable de parasitismo y asistencialismo que se pretende financiar a punta de más impuestos, eliminación de exenciones tributarias, persecución implacable a grandes fortunas y empresarios, con ello es que pretenden conseguir la validación de aspiraciones sociales que evidentemente nivelan hacia abajo, así es como omiten al pueblo un principio básico y que es que sin inversión sustentable y sostenible no hay empleo, sin empleo no hay trabajo y sin trabajo solamente hay miseria, pobreza y mucha hambre.

    Respecto de que todo esto de alinea con la agenda 2030 impulsada por Naciones Unidas, esto no es más ni menos que solamente casualidad o más bien causalidad. 

viernes, 25 de junio de 2021

100 AÑOS DE COMUNISMO CHINO


Artículo escrito por: A PASO FIRME

    El próximo 1° de julio, el partido comunista chino celebrará su 100° aniversario, así comienza un interesante artículo del semanario británico The Economist, desglosemos un poco lo que este relevador artículo nos destaca: 

  1. En la cumbre del G-7 el 13 de junio, Joe Biden afirmó que no sólo EE.UU. estaba en desacuerdo con China, sino también gran parte del mundo dudaba "si las democracias pueden competirle o no". Esta afirmación deja en claro que frente al gigante comunista es poco lo que se puede hacer frente al desarrollo chino en términos de expansión económica, aún con todos los problemas relativos a libertades que con más fuerza aún China aplica no sólo en su propio territorio, sino que donde sea que esté llegando.
  2. Los comunistas de China son los autoritarios más exitosos del mundo, claramente queda en evidencia que es así, porque ha sido capaz de transitar y transformarse desde la penosa era de hambruna de Mao a la segunda economía más grande y poderosa del mundo de la mano de Xi Jingpin.
3 razones señala The Economist para explicar por qué ha podido mantener su control por tantos años:

  1. Es despiadado, si hasta antes del incidente de la plaza de Tiananmen en 1989 titubeó para aplastar las protestas, terminó respondiendo con balas a los megáfonos y con eso logró aterrorizar a un pueblo completo hasta lograr la sumisión.
  2. Agilidad ideológica, luego de la muerte de Mao en 1976, Den Xiaoping comenzó a eliminar las comunas populares que destruían la productividad y puso a las fuerzas del mercado a trabajar los campos; los maoístas se horrorizaron, pero la producción se disparó, por tanto, la lucha de Den terminó por abrazar fuertemente el capitalismo, con ello muchas empresas estatales cerraron, se privatizó la vivienda, millones fueron despedidos, pero China floreció.
  3. A pesar de la evidente cleptocracia instaurada donde surgió una clase perfectamente acomodada económicamente y donde la corrupción es pan de cada día, cultivo perfecto para que algunos se convirtieran en súper ricos - basta recordar solamente que la lista de multimillonarios del mundo de Forbes del año 2020 registró la cifra récord de 389 miembros chinos, frente a 324 en 2019 y el récord anterior de 372 en 2018 -, a pesar de aquello la gente común sintió y comenzó a experimentar que sus vidas mejoraban y el partido fue lo suficientemente astuto para reconocerlo en sus demandas y se abolió los impuestos rurales y creó un sistema de bienestar que hoy les proporciona pensiones y atención en salud subsidiada para todos, los beneficios en términos económicos no son muchos, pero son bien apreciados.

    Con Xi Jingpin el partido se ha centrado en la ortodoxia ideológica, hace ingentes esfuerzos por eliminar la burocracia, el ejército y la policía afrontan purgas importantes para erradicar la corrupción y poco a poco las empresas van alineándose, Xi Jingpin ha reconstruido el partido desde sus bases, creando para ello una extensa red de espías y ha instalado sofisticados sistemas de vigilancia para mantenerlos controlados, desde la época de Mao que China no estaba tan fuertemente controlada.

    Cómo es posible entonces que a pesar de los múltiples análisis hechos desde occidente, donde siempre se ha pensado que el colapso del comunismo debe ocurrir debido a las restricciones en términos de libertades de expresión y pensamiento político aplicados por el régimen comunista, más aun considerando que muchos de las nuevas generaciones chinas son educadas en occidente y que por tanto han visto y experimentado en carne propia los beneficios del capitalismo? El vigoroso crecimiento que la apertura al capitalismo les ha brindado en términos estrictamente económicos parece ser suficiente por ahora, sin embargo, debería haber más cambios, porque hay una generación muy vieja de su fuerza laboral que va en retirada, sumado a una ridícula edad de jubilación que para las mujeres es de 55 años y 60 para los hombres.

    Mientras todo el resto del mundo se ha hecho más pobre combatiendo la pandemia por covid-19 que surgió en China, estos últimos hoy gozan de excelente salud, aceleraron su economía y en consecuencia disfrutan de la idea que China ha recuperado su orgullo y peso en el mundo, más allá de lo que en occidente creamos y pensemos respecto de ellos.

    El importante y creciente nacionalismo que experimentan los chinos es sin duda un elemento clave para alimentar al partido, con ello caricaturizan a occidente y principalmente a EE.UU., que sigue debatiéndose en sus libertades con masacres raciales y expresiones letales a punta de la libertad que le otorgan el uso libre de armas, para ellos al parecer la alternativa al gobierno de un partido único sugiere solamente caos.

    El control ideológico que de la mano de Xi Jingpin experimenta el gigante asiático es feroz, cualquier expresión de disidencia es fuertemente reprimida con tecnologías desarrolladas o copiadas por ellos e implementadas para mantener a raya a los que siquiera piensen a sus adentros en hacer algo diferente a lo que mandata el partido, las redes sociales son husmeadas y censuradas, los funcionarios del Estado más radicales son implacables a la hora de denunciar a quién se aparte del pensamiento, las calles están llenas de cámaras con sistemas de reconocimiento facial, el control de las aplicaciones de teléfono les dan un control casi absoluto de lo que cada chino hace; el precio del éxito del partido lleva aparejado una represión brutal y terrible.

    Si bien ningún partido dura para siempre, al menos de la forma en que nació, la amenaza más grande no viene precisamente de las masas, proviene del interior del propio partido comunista chino, porque hay facciones en movimiento, hay deslealtad y con ello cierta laxitud ideológica entre los más jóvenes al interior del propio partido, los que han sido descubiertos han terminado encarcelados por sus intentos de conspirar en contra de lo que Xi Jingpin impone. La política china es cada día más opaca, sus interminables purgas sugieren que hay más enemigos en el interior de lo que ellos mismos piensan que hay.

    Quizás el momento de mayor inestabilidad que experimentará China será el que se genere en el momento de la sucesión, porque nadie sabe quién vendrá después de Xi Jingpin ni que reglas se aplicarán para la transición, recordar que cuando en 2018 se eliminó los límites al mandato presidencial, quedó claramente establecido que quiere aferrarse al poder por tiempo indefinido. Visto de esa forma, el peligro para la subsistencia del partido a manos de una nueva clase política más ilustrada y preparada, no conducirá precisamente a lo que aspiran aquellos que conocen la libertad y la quieren también para su país, pero sin duda que la dinastía china como la conocemos algún día terminará.

 

lunes, 21 de junio de 2021

SENTIDO DE UNIDAD


Artículo escrito por: A PASO FIRME

    Si bien comienzo estas palabras reconociendo que las ideas y reflexiones que con usted comparto quisiera que fueran abrazadas por el más amplio espectro de la sociedad chilena, reconozco que es prácticamente imposible que sean recogidas por un sector en particular.

    Lo que necesita urgentemente la derecha chilena es un genuino sentido de la unidad, nada está dicho hasta que se cuenta el último voto. Si este sector político llega con más de 1 candidato a las próximas elecciones, será algo que habrá que asumir como un evidente error que pagará caro todo el país, no sólo unos pocos, todos. Que la inmensa ciudadanía que aspira a recuperar los fundamentos de una República genuinamente democrática, el Estado de Derecho y la libertad y no sea capaz de exigir y demandar a la clase política que se respeten estos principios básicos, se condena a experimentar tiempos muy complejos y se condena a un retroceso evidente y claro en términos económicos, sociales, culturales y morales; exigir a los líderes una cuota inmensa de generosidad para sentarse a debatir antes de salir disparados cada uno con ideas propias se hace imprescindible, porque hoy la derecha se ve enfrentada en su propia vereda, ni siquiera con su adversario político.

    El mensaje de la izquierda es bastante claro porque lo han repetido una y otra vez, se unen para derrotar a la derecha, esa es su bandera de lucha, así es como consiguen atraer la atención de masas, las propuestas pensadas en el país pasan a segundo plano, desvían la atención presentando propuestas inviables que sabemos hacen eco en la gente menos preparada. Las propuestas de la izquierda en general son un bálsamo exquisito para los oídos de gente intelectualmente pobre, porque para ellos lo relevante es que le resuelvan sus desdichas con cargo a lo que otros producen, poco importa si son ideas sustentables y sostenibles en el tiempo, conceptos como gratuidad, igualdad y dignidad calan profundamente en un sector que parece olvidar el camino que por casi 50 años hemos recorrido para convertirnos en un país incuestionablemente mejor en todo sentido, con una disminución sostenida de la pobreza, donde existía un 21% de extrema pobreza en los años 70’s una pobreza urbana en torno al 68%, alta mortalidad infantil, escolaridad promedio de 4,5 años, precariedad en viviendas y cobertura de agua potable de tan solo un 38% por mencionar algunos ejemplos en los que nos hemos superado, compare hoy la realidad y le resultará incuestionable. Por cierto que se han cometido errores, claro es que hay inequidades y las habrá siempre, lo importante es trabajar unidos para disminuir las brechas, no profundizarlas promoviendo la lucha de clases con modelos probadamente fracasados.

    La derecha parece tener hoy una última posibilidad en asumir la responsabilidad de hacer algo concretamente mejor, difícil es saber si aún hay tiempo porque las cartas parecen echadas, pero mientras haya vida hay esperanza, en tal sentido hay que promover urgentemente un diálogo que invite a debatir y despejar toda duda de unidad antes de salir a declarar otra loca aventura en solitario, hacerlo cuando hay tiempo, consensuar, escoger lo mejor de cada uno en el sector de las ideas republicanas y de libertad, desterrar vanidades, egos y egoísmos parece imprescindible; reconocer que con matices hay más cosas que nos unen respecto de aquellas que nos dividen; en alguna medida y con más luces que sombras todos defienden el modelo económico, todos reconocen el valor del emprendimiento, del respeto a la vida privada; en lo religioso y valórico es cierto que hay ciertas diferencias, pero todas ellas son perfectamente consensuables, a fin de cuentas lo que se necesita es tener un país estable en términos políticos, económicos, sociales y culturales.

    Hay que darse a la tarea de aunar esfuerzos, preocuparse desde hoy en destacar lo bueno que proponen todos y juntarlos en una persona, dejar de ver con envidia lo que al otro se le ocurrió primero es relevante, terminar con ese chaqueteo tan propio de nuestra cultura y aprender a trabajar en equipo es vital, aprender a hacer sinergias, a sumar y multiplicar y no a restar ni menos dividir debe ser el marco sobre el cual construir de verdad un país mejor para todos.

    Cualquiera sea el matiz que nos diferencia, es infinitamente menor que aquel planteado o aquel programa que propone la izquierda totalitaria, miserable y sediciosa que quiere no solamente terminar económicamente con nuestro país, sino también quiere degradarlo social, moral y culturalmente, donde su único afán visible es el de igualarnos en la miseria, el caos, la pobreza y parasitismo.

    Recordemos que el comunismo es el credo de la ignorancia y la senda para el totalitarismo, la miseria y la pobreza, en cambio nuestro camino es el de la educación, el del respeto irrestricto al Estado de Derecho, el del respeto por valores moralmente incuestionables, el del emprendimiento y el que nos proporciona a través de nuestro trabajo el inalienable derecho a gozar en pleno y con certeza de seguridad por lo alcanzado como fruto de nuestro esfuerzo, ese que hace posible la propiedad privada y la libertad, a fin de cuentas, el único camino viable para sacarnos de este atolladero de ignorancia y mediocridad.

domingo, 20 de junio de 2021

DUDAS CONSTITUYENTES

                                  Artículo escrito por: A PASO FIRME  

    El trabajo de la convención constituyente será una tarea monumental, no solamente por tratarse de un trabajo destinado a generar como entregable un borrador de constitución que será sometido a la voluntad popular de todo un país que con voto obligatorio deberá ir por ratificar la propuesta o rechazarla.

    Si ya lo descrito supone un ejercicio de la democracia puesta a prueba al límite, también lo serán desde el día 1 lo que signifique el acto inaugural y que va desde consensuar qué símbolos patrios estarán presentes en el plenario, decidir si se entonará nuestro himno nacional, si habrá acaso una sencilla plegaria a Dios o a nuestra patrona la Virgen del Carmen para que ilumine el proceso, más difícil aún es consensuar el listado de invitados, porque si bien el proceso se inicia con la convocatoria mediante decreto supremo que hace el presidente de la república a la primera sesión de la convención, otra muy distinta es que esté presente aquel día. Cómo se distribuirán en los asientos los 155 convencionales. Quién dará el discurso inicial en la convención misma, será el presidente de la Corte Suprema, un delegado de él u otra persona que aceleradamente se intenta consensuar, es que nada puede salir mal, pero todo podría salir mal.

    Vayamos entonces a la primera sesión de trabajo, esa que comienza por definir al presidente de la convención, será un hombre o una mujer, será quizás algún representante de pueblos originarios y de ser así su discurso inaugural será en español o lengua nativa, se hará en un ambiente de solemnidad o habrá de por medio enardecidas arengas.

    Luego de pasado ese fervor, viene definir el reglamento de la convención, hasta hace una semana se dice que existían 17 propuestas, quién intentará consensuar el suyo o el que suscribe mediante acuerdos previos a la instalación de la convención propiamente tal, tomarán de cada una la mejor propuesta o las harán añicos y sacarán un papel en blanco y comenzarán desde cero; recordemos que la convención tiene un plazo inicial de 9 meses prorrogable por única vez por otros 3 meses más, cuánto entonces se darán para consensuar su reglamento, 1 semana, 1 mes, 2, 3, 6 meses?, porque cada día que demoren en suscribirlo, es un día menos para el objeto de la convención y es llegar con un borrador, quizás acaso como en el caso del reglamento también tienen distintos grupos su propia propuesta?, aparecerá quizás la que tanto se rumora que tendría Fernando Atria?, será acaso la convención la discusión sobre su eventual propuesta que ya habría incluso en el pasado consensuado con Michelle Bachelet?

    Un mar de dudas en un desierto de certezas, lo que desde el día 1 hasta el día 365 ocurra será eterno, porque nosotros, los simples mortales que financiamos esta fiesta de la democracia, tendremos que seguir con lo nuestro y que es partirnos el lomo trabajando en la medida que nos lo permitan, contribuir con nuestros impuestos para mantener aceitada la maquinaria del Estado, desplazarnos quizás entre barricadas y enfrentamientos sociales, elegir de por medio nuevas autoridades, dar la bienvenida o mal venida al nuevo congreso y presidente, a esa fecha estaremos recién a 11 de marzo 2022, faltarán aún 4 meses más de trabajo de la convención y el nuevo gobierno además estará enviando seguramente al congreso sus propias iniciativas, porque recordemos lo que se estila en política, los 100 primeros días de un nuevo gobierno determinan en gran medida el rumbo que elije y con ello la marcha para seguir avanzando o retrocediendo.

sábado, 19 de junio de 2021

LIBERTADES AMENAZADAS

 Artículo escrito por: A PASO FIRME

   A partir de la aparición de la pandemia en el mundo y particularmente su llegada a Chile, experimentamos una importante limitación a nuestras libertades, primero fueron aquellas relacionadas con nuestra libertad de desplazamiento, luego vinieron otras relacionadas con voces en torno a dudas planteadas respecto de su origen, más tarde se sumaron limitaciones relativas a la contra difusión del efecto subyacente de las vacunas y comenzó con ello a silenciarse a científicos, médicos y personas común y corrientes que hicieron eco de dudas legítimamente planteadas, así entonces nuestras libertades comenzaron a verse amenazadas.    

    El próximo inicio de la convención constituyente ya nos advierte de ciertas libertades que algunos pretenden controlar, si bien por una parte aspiran a que haya difusión permanente, televisación y cobertura mediática para transmitir en vivo las discusiones, comienzan limitando otras libertades y condicionando a priori lo que será el proceso. Nada bueno surge de un proyecto donde no existe capacidad de dialogar, debatir y disentir, toda vez que se espera que exista la mayor cantidad de libertades de expresión posible a fin de encausar correcta y objetivamente tal encomienda.

    El inicio de las primarias presidenciales también define nuestro futuro, cada proyecto presentado muestra el grado de libertades que eventualmente gozaremos de imponerse uno u otro candidato con todas sus ideas o ideologías plasmadas en sus propuestas.
    

    Transitamos un camino que demanda desafíos relevantes, porque ya sea que continuemos con medidas sanitarias, presenciemos lo que ocurra con la convención constituyente o decidamos finalmente nuestra mejor opción de voto en las próximas elecciones, lo que está en juego es nuestra libertad.

    La calidad de una democracia se mide por el grado de libertades que ofrece a la sociedad, las que van acompañadas de una responsabilidad activa, personal e ineludible. 

    Al mirarnos al espejo, encontramos al responsable de lo que construimos, porque se es responsable tanto por lo que se hace o lo que se deja de hacer.

  

miércoles, 16 de junio de 2021

REPARACIÓN SEDICIOSA


Artículo escrito por: A PASO FIRME

<--Versión con audio incluido


    Lo ocurrido la tarde del martes 15 de junio de 2021 en el hemiciclo de la Cámara de Diputados, en términos de aprobar en general un proyecto de reparación que entrega indemnizaciones, con cargo a nuestros impuestos, a las víctimas del "estallido social", es sin duda una de las peores señales enviadas al país por el legislador, en efecto, la Cámara actuando como un concertado cartel del mal, hecho que en caso de convertirse en ley debería ser revisado por el Tribunal Constitucional, busca con esto no solamente validar desde el punto de la mirada social aquellos tristes días iniciados el 18 de octubre de 2019, elevando con ello a delincuentes a la categoría de héroes de la nación, esta acción no sólo afecta desde el punto de vista legal, permitiendo con ello eventualmente dejar sin efecto todas las medidas de prisión preventiva que sobre los delincuentes de la revuelta hoy pesan y que por negligencia absoluta de la fiscalía y con el amparo cómplice de los tribunales de justicia, ha sido incapaz de procesar en el tiempo que corresponde a cada uno de los pocos responsables materiales de tanto daño que causaron no solamente a las víctimas directas de atentados incendiarios, quemas y saqueos de la propiedad pública y privada, sino que también deja en el absoluto desamparo a nuestra policía, toda vez que las sitúa en el sillón de los acusados a perpetuidad.

    La equívoca y dañina señal además genera un peligroso precedente para lo que pudiera ocurrir en el futuro en torno al desarrollo de las actividades de la Convención Constituyente, claramente puede ser así, porque no tengo duda alguna que la convención a partir del día 1 que intente constituirse, será rodeada por dentro y por fuera de ella, generando con ello una presión equivalente a la de una olla a presión, olla que más temprano que tarde nos tendrá al borde de un posible golpe de Estado, las señales ya las han enviado, no cesarán en su intento de declararse soberanos, toda que vez que utilizarán como pretexto reivindicatorio a la lista del pueblo, aquella lista que no es otra cosa que una asociación ilícita creada para desestabilizar social, económica y políticamente al país.

    Con todo lo anterior, solamente nos resta estar atentos, de poco sirve hoy pasar facturas a los que tibia y desentendidamente se abstuvieron, porque en materias de esta relevancia no sirve no tener una posición clara, se rechaza o se aprueba; respecto de quiénes la aprobaron, no merece más comentario señalar que nuevamente este cartel del mal fue ampliamente irresponsable al límite de la sedición, para el olvido quedarán aquellos supuestos demócratas y para nada amantes de la república que no siendo abiertamente de izquierda, apoyaron esta aberración legislativa.

    Podría escribir eternamente respecto de lo que implica esta señal, que aunque no sea capaz de prosperar en el Senado para convertirla en ley, ya nos ha señalado el camino que persiguen algunos.

Patria o Caos.


Aquí el audio de este blog.





 

jueves, 10 de junio de 2021

CIVILIDAD, VALORES E IDENTIDAD


Artículo escrito por: A PASO FIRME

    Estar dividido valóricamente y hasta dividido moralmente en términos políticos es un verdadero dolor de cabeza, la lógica más básica me dice que si queremos ser políticamente relevantes deberíamos siempre ser consecuentes y consistentes con nuestras ideas, dicho eso, deberíamos entonces erradicar de nuestra mente la idea de participar en elecciones yendo a votar por el mal menor para evitar que se imponga el mal mayor, o restarnos de hacerlo si ninguno de los candidatos nos interpreta mayoritariamente tanto en ideas como moral y/o valóricamente. 

    La historia de la humanidad está llena de ejemplos donde se ha dado esta situación de disyuntiva política, para no ser latero solamente mencionaré 2 ejemplos construidos sobre frases que hasta hoy resuenan y que manoseamos constantemente, por una parte está Maquiavelo con, "El que tolera el desorden para evitar la guerra, primero tendrá el desorden y después la guerra", alrededor de 500 años más tarde Churchill vuelve con algo muy parecido y nos señala, "El que se humilla para evitar la guerra, tendrá la humillación y también la guerra", ambos nos dicen y afirman lo mismo, quizás basados en sus propias experiencias de la época, entonces, ¿para qué arriesgarnos en participar de batallas en las cuáles los contendores no nos resultan afines? o más bien las eventuales decisiones políticas tendientes a minimizar un mal que a la larga deviene en otros peores, bueno, aquí viene mi análisis.

    Ah!, pero antes de eso comenzaré reconociendo también un par de frases que hace mucho rondan en mi cabeza y es que, "para renacer, primero hay que morir", esto lo aplico en el más amplio de los sentidos que sea posible y aquella que dice, "No puedes hablar del sabor del jugo de naranjas si no lo has probado".

    Entonces, estábamos en por qué deberíamos tomar partido en decisiones electorales cuando los candidatos son evidentemente deficientes, no nos representan o no dan el ancho, esto último de no dar el ancho lo interpreto desde la mirada del sentido común y luego de escuchar sus discursos carentes de razón o lógica básica, incluso peor aún, cargados de evidente ignorancia o de ideologías - no de ideas - que jamás han llevado a sociedad alguna a entendimientos mínimos que permitan consensuar sus locuras y que donde por mala fortuna se ha implementado con resultados de miseria, hambre, destrucción y muerte, donde además cada palabra utilizada va envuelta en una retórica que hace insostenible o insustentable lo que con tanto énfasis y resolución plantean cuando tienen al frente un micrófono.

    Con todo lo anterior, de un tiempo a esta parte y cada vez que nos vemos expuestos a una lista de candidatos a lo que sea, nos encontramos con que son escasos aquellos que realmente tienen algo decente y sustentable que proponer, más bien nos vemos enfrentados a gente muy mal preparada intelectualmente, carentes de ideas propias y más bien repitiendo una y otra vez lo que masas vociferantes expresan de mala forma, y es que hemos perdido la capacidad de exponer ideas contundentes y debatir en torno a ellas con respeto, orientando aquello a atraer una audiencia que de forma apática e indiferente los recibe con total desprecio, basta ver por ejemplo lo que fueron las campañas de candidatos a constituyentes y finalmente la cantidad de ciudadanos dispuestos a apoyarlos con su voto, los que finalmente con escasa participación y por ende casi nula representación, terminan decidiendo por todos, y es que esta imperfecta democracia aún carece de mínimos aceptables en términos de participación que validen su elección. 

    Entiendo que la selección a cualquier cargo de representación popular debe entenderse en la medida que se trata y se espera que sean personas con algún grado de base intelectual y preparación, irreprochables en términos de conductas y de buen vivir, concretos, fluidos y respetuosos para expresarse y capaces de interpretar al pueblo, interpretar a gente común y corriente que tiene aspiraciones, necesidades, dolores, frustraciones y una serie de expectativas que esperan que su diario vivir transcurra de forma más ordenada, que con ello el país pueda contar con reglas claras y precisas de largo plazo para que lleguen inversiones, o bien que los que deciden emprender tengan condiciones que les permita arriesgar su capital o el obtenido a través de créditos de forma tal que con ello exista cierta certidumbre para ofrecer productos o servicios que generan valor a la sociedad, todo ello mientras la gran mayoría sigue con lo suyo ya sea estudiando y formándose, trabajando para otros o de forma independiente o bien ya está en aquella etapa donde dio todo lo que estuvo a su alcance en los tiempos de su vida productiva y solo necesita tranquilidad.

    A propósito, a veces siento que soy un tanto alambicado para expresar algo y es que en mis intentos de escribir trato de ser meridianamente claro, pero bueno, así fluye y es como construyo estos relatos, donde la única pretensión que tienen es dejar por escrito un trozo de lo que experimento al poner atención a mi entorno y de paso compartirlos con usted para que reflexione.

    Estaba en que los candidatos están para representar nuestras ideas, pero no los hay del todo, digo, no hay quién interprete al pie de la letra lo que en términos de aspiraciones políticas, valóricas, religiosas, culturales, económicas, de libertades o sociales lo haga, siempre es alguien por quién sacrificamos una parte para obtener algo superior, buscamos una representación que en términos generales nos permita tomar nuestras propias decisiones, para que posteriormente en nombre nuestro tome decisiones que finalmente nos afectan a todos, siempre en política es un algo en la medida de lo posible.

    Dicho todo lo anterior, entonces no parece tan ilógico participar en una elección con candidatos que no nos interpretan del todo, porque al fin y al cabo lo que hacemos e incluso lo que dejamos de hacer, tiene indefectiblemente o irremediablemente una consecuencia respecto de nuestro diario vivir, acción y reacción, un principio básico. Por tanto, no parece aceptable o razonable restarnos y con ello dejar que sea otro quién decida sobre el destino de tal o cual candidato, en tanto su eventual elección le permitirá tomar decisiones o dejar de tomarlas, porque lo queramos o no, lo que haga o deje de hacer incidirá e influirá en nuestras expectativas, calidad de vida y finalmente en nuestro futuro.

    Por otra parte está aquella mirada que dice que amparado en nuestros ideales, no resulta plausible apoyar a tal o cual candidato que en poco y nada me representa y aquella decisión más bien le pertenece y corresponde a quiénes sí se ven influenciados en sus ideales o ideologías, bueno, ese a mi juicio parece ser el peor de los mundos, porque significa cruzar los brazos y ver cómo unos y otros los apoyan hasta conseguir un vencedor, incluso a veces con escasa representación porque participó poca gente, olvidando por completo lo que les mencioné anteriormente y es que quién resulte ganador tomará o dejará de tomar decisiones que nos afectarán a todos, lo queramos o no. Nuevamente acción y reacción.

    Los puristas dicen respecto de esto último, que ello responde a la necesidad de que las ideas se defienden en el mediano y largo plazo porque con ello es que se construyen futuros sustentables en el tiempo, por tanto no es posible apoyar a un candidato en particular por el solo hecho de representar el mal menor, es como un basta de aquello y si hemos de hundirnos, bueno, que sea de una vez por todas para que luego de morir, podamos renacer. Esta arriesgada apuesta que de alguna forma sí he intentado sostener, comienza a derrumbarse no porque yo no crea en lo que soy capaz de hacer, se cae a mi juicio porque eventualmente no pudiera ser posible que una mayoría sustanciosa pueda comprenderlo de la misma forma y haga exactamente la misma lectura, esto lo digo porque hay sustento para pensar que no es posible que ello pudiera ocurrir, saltando a la vista la evidente apatía y permanente desinterés respecto de participar activamente en decisiones políticas, a su vez amparado en los cada día más escasos niveles de participación, demasiado bajos y sin un mínimo exigido tratándose de este sistema con voto voluntario, por eso es que mi posición comienza a derrumbarse, porque creo que no es momento de aplicar dogmas, porque para ello se necesita de una ciudadanía cívicamente responsable, capaz de participar sin que sea obligada a hacerlo en términos constitucionales, más bien que debería hacerlo en términos moral y valóricamente responsables. 

    Insisto, es perfectamente válido tomar decisiones exclusivamente cuando se está realmente convencido, pero creo que ellas se restringen a nuestro ámbito personal y aquí se trata de una decisión para la sociedad en su conjunto. Dado aquello es que subyace este miedo a aceptar el riesgo de morir y tocar fondo para luego renacer o resurgir, porque esta decisión lleva implícita una carga llena de dudas y misterios relacionados a de qué forma es que vendrá aquel renacer o resurgir, ¿Será acaso en la forma de una guerra civil?, ¿Acaso en la forma de un nuevo pronunciamiento militar?, ¿Con qué costo económico y social le haríamos frente?, ¿Saldremos a la calle masivamente a defender nuestras ideas?, ¿Y si salimos a la calle será a marchar o a deshacernos de nuestro adversario que a esa altura será un enemigo?, no sé, muchas interrogantes circundan tal decisión. Entonces y creo que al igual que usted, me debato entre lo que son mis valores e ideales y que por cierto defiendo, respecto de los que entiendo para nuestro país y por los cuales la defensa es sin duda diferente porque tiene dimensiones sobre las cuales no puedo influir como realmente quisiera. Decimos siempre y exigimos a nuestros políticos que aquello que decidan lo hagan pensando en el bien superior del país, aquella aspiración resulta hueca y carente de un eco permanente y resonante, porque justamente es en nuestra apatía e indiferencia que hemos dejado que otros, los menos preparados, los derechamente más ignorantes, limítrofes  y en muchos casos termocéfalos o acéfalos, pongan la música. Esa cómoda posición de hacer responsable al otro, siempre de medio lado o refilón, esperando que sea otro quién se mueva y decida, bueno, así es que en términos políticos se destruye una democracia, así es entonces como vemos que el totalitarismo de una masa inculta va ganando terreno, mientras nosotros, que sabemos que tenemos a la razón de nuestro lado, como si lloviera.

    Molesta y da una mezcla de rabia con impotencia, más una tremenda pena, que la gente no comprenda la magnitud de lo que experimentamos, que sigan indemnes de cara a tanta afrenta ideológica que es evidentemente contraria a la razón, al orden, el Estado de Derecho, la moral, las buenas costumbres y finalmente contraria a nuestra libertad tal y como la conocemos, pero hasta hace pocos años.

    Dos problemas intergeneracionales nos afectan gravemente, por una parte el de una generación de millenials, hijos de un modelo económico y social que les ha permitido conseguir todo sin siquiera muchas veces pedirlo y a través del mínimo esfuerzo y por otra parte una generación que ya vivió y experimentó los errores y horrores de lo que alguna vez pretendió llevar a Chile al sometimiento de la bota comunista, estas 2 generaciones no están conversando, no existe transferencia de conocimiento y de experiencias políticas, valóricas, morales y sociales respecto de sus fatídicos efectos, entonces resulta que en tanto y cuanto no exista primero la disposición al diálogo, aquel donde los más jóvenes estén dispuestos a escuchar a sus mayores, les tengan y demuestren el respeto que merecen, de forma tal que con ello se permita al menos orientar a las nuevas generaciones y donde además los más viejos también escuchen y permitan a los más jóvenes que nos cuestionen respecto de lo que nosotros hicimos mal, digo, para que la vuelta sea bidireccional, nada en ausencia de aquello creo que pueda sacarnos de este atolladero. 

    Se me ocurre que todo el necesario diálogo intergeneracional ha sido postergado quizás con la excusa de la vida vertiginosa que nos supuso una sociedad altamente competitiva, pero a la vez llena de envidias, falsos desafíos y mezquinas preferencias, una generación que ciertamente en 40 años trabajó muchísimo para superar los índices de pobreza que se arrastraban desde los tiempos de nuestros abuelos, logrando con ello comprobables y mejores proyecciones en términos de calidad de vida y más longevidad, producto de una mejor alimentación y/o acceso a la salud y cuidados; el hecho de llegar a tener hijos que son primera generación en la universidad o de institutos profesionales, donde muchas veces a punta de sacrificios que en no pocas ocasiones llegó incluso a postergar lo más básico para lograr sacarlos adelante; quizás aspiracionalmente motivados por alcanzar comodidades que nuestros viejos no tuvieron, todo ello es sin duda la mirada material de la vida, donde competimos ya no contra nosotros mismos, lo hacemos contra nuestro vecino, colega de trabajo, amigos en general o compañeros de nuestros hijos, equivocando y obviando casi por completo el camino de nuestro desarrollo personal y familiar, es de esta forma que creo que al mismo tiempo que hemos alcanzado estos logros materiales, ellos son completamente vacíos y en muchos casos innecesarios y carentes de toda traza de moral, valores, costumbres e ideales capaces de sustentar sostenidamente más aún en tiempos difíciles, sólo la pobreza nos enseña el valor de la riqueza, pero no en el sentido estrictamente material, sino en el más amplio sentido, siempre es otro quién de alguna forma proveerá lo que falta por obtener, pero a saber que lo que no se obtuvo en la casa, escasamente se obtendrá fuera de ella y difícilmente se compra con dinero; padres que entregaron la formación de sus hijos e incluso delegaron la crianza en manos de la asesora del hogar, porque a esta altura seguramente la abuela ya está en un asilo y si está, escasamente es respetada, todo ello mientras ambos padres salen por trabajo y luego al término de la jornada van a distraerse un poco en alegres happy hours, sin siquiera tener un mínimo de observancia respecto de lo que al mismo tiempo ocurre con sus hijos, entonces esa vieja costumbre de desayunar juntos, almorzar juntos y luego cenar todos en la misma mesa y hacer una sobremesa, ya no existe, ya no se debate ni discute en el buen sentido, todo eso se esfumó casi por completo, hoy cada uno desayuna, almuerza y cena donde el tiempo o el ánimos y ganas se lo permita, nuestros hijos asaltan la billetera o la cartera de los padres para sustentar sus necesidades del día o simplemente se les transfiere dinero a sus cuentas y adicionalmente se les paga un teléfono para que estén comunicados con cualquiera, menos con quién los financia, es que estamos muy apurados hoy, muy cansados hoy, muy agobiados por las deudas hoy, mañana quizás será un buen día para juntarnos y conversar, pero ese mañana no llega y por lo visto no llegó, el daño está hecho, la generación que hoy intenta dictar sus condiciones y señalar el camino en sus propios términos, no tiene formación y menos educación ni responsabilidad, esta nueva generación que dicho sea de paso es de cristal, ha conseguido respuestas en cualquier lugar menos en su hogar, las dudas a inquietudes básicas de formación son resueltas por redes sociales o por amigos más avezados que ya cruzaron la frontera y recetan a sus pares la pócima del éxito del momento, no se han ganado nada, pero aspiran a tenerlo y dictar todo, son entonces pequeños dictadores, creados a imagen y semejanza de nuestra indiferencia e incluso abandono; mucho hogar mal constituido, padres divorciados, violencia intrafamiliar, ni hablar del acceso a drogas tanto en padres como en hijos, porque eso daría para un largo y profundo análisis, en suma, en muchos casos se vive en una casa, pero no en un hogar.  

    Disculpe si me arranqué con la idea central, recién me doy cuenta de la catarsis que realicé mientras escribía, si ello ocurrió es porque debía decirse en este momento y al menos con ello intentar explicar lo que como sociedad experimentamos, nada es al azar y todo ocurre por una razón, ni buena ni mala porque las cosas son lo que son y las tachas o calificaciones son un invento nuestro, un pretexto inútil para catalogarlas, pero bueno, finalmente quedó eterno el párrafo anterior, pero así veo esta crisis de civilidad, valores e identidad.

    Quiero finalmente terminar expresando que el camino que como sociedad terminemos escogiendo, será el resultado de nuestra capacidad de comprensión y lecturas que seamos capaces de hacer hoy, no mañana, será la forma en que actuemos, porque se avecinan tiempos aún más difíciles y que están a la vuelta de la esquina, unos querrán escapar del país ya sea porque tienen mucho que perder si se quedan o simplemente se irán porque sienten que ya está todo perdido y no vale la pena el sacrificio pseudo patriótico de luchar por recuperar la cordura, la decencia, los valores, cultura y libertad, otros en cambio se quedarán y afrontarán lo que se viene, los que se queden deben enfrentar la batalla de pie, los que se queden y lo hagan sentados...no sé, vea usted.

    Tal parece que de poco sirven las experiencias de otras naciones que ya están sometidas a la miseria, de nada sirve ver cómo nuestros vecinos de Perú están a punto del desastre, de nada sirve ver cómo es que Argentina ya lo padece y se hace cada día más pobre, Ecuador y Colombia comienzan a vivir lo que hace casi 2 años experimentamos, Venezuela es sin duda el mejor ejemplo de descomposición económica, social, moral, cultural, valórica, ética y política, pero ni aún así hemos sido capaces de reaccionar, no es necesario haber probado el jugo de naranjas para hablar de su sabor, basta ver que algunos incluso bebieron cicuta por el solo hecho de vivir la experiencia y ya sabemos como termina la historia. 

    Más de alguna vez hemos escuchado que cada hombre escoge sus batallas, claro que sí, es muy válido en términos de batallas personales, pero están aquellas en que se demanda un bien superior, por tanto esas batallas exigen sacrificios que exceden creencias personales, se hacen en nombre de la libertad y en contra del totalitarismo, por tanto un verdadero libertario y a la vez patriota, debe ser a mi juicio capaz de abandonar por un instante sus creencias y sus dogmas en beneficio de un bien superior que es su país. Creo al mismo tiempo que el fin último de la participación cívica es la preservación de tanta libertad como sea posible aspirar, dicha libertad no se compra ni se vende, se defiende. 

    Dijo alguna vez Aristóteles que todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber, que los animales reciben de la naturaleza la facultad de conocer a través de los sentidos y que en los hombres la experiencia proviene de la memoria y que en consecuencia tal cosa existe, pero no sabemos por qué. No dejemos pasar por alto estos pensamientos y reflexiones, tenemos una sola vida y por la cual nuestra conciencia nos mueve, despertemos de este letargo, recurramos a la memoria y abandonemos la apatía, propongámonos ser actores relevantes del futuro tanto inmediato como de más largo plazo, que sea otro el que cargue en su conciencia con el resultado de su indiferencia y desprecio cívico, hagamos hoy algo que nos enorgullezca tanto en lo personal como en términos de sociedad, pensemos en nuestro propio legado, hagámoslo por esta tierra hermosa y generosa que habitamos, hagámoslo por cada hijo de esta tierra aún libre que necesita algo mejor, si lo hacemos por nosotros lo estaremos haciendo por Chile.

   

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